Todos los que conocían a Marybeth Tinning sintieron una profunda compasión por ella y su esposo al saber que, en apenas unas semanas, habían fallecido sus tres hijos por alguna misteriosa afección. La compasión se convirtió en profunda piedad cuando esa fatalidad se repetía una y otra vez, en cada intento de los Tinning en convertirse en una familia. Terminaron por aconsejar a Marybeth que adoptase, que lo que fuera que afectara a sus hijos naturales quizá lo trasmitían sus genes. Aun así, el niño murió. Esto hizo sospechar lo que, finalmente, se confirmó: los ocho de los nueve niños muertos de los Tinning habían sido asesinados por su propia madre.


0044
12:18
ELENA EN EL PAÍS DE LOS HORRORES – MARYBETH TINNING O LA COMPASIÓN COMO MOTIVACIÓN PARA EL ASESINATO

Todos los que conocían a Marybeth Tinning sintieron una profunda compasión por ella y su esposo al saber que, en apenas unas semanas, habían fallecido sus tres hijos por alguna misteriosa afección. La compasión se convirtió en profunda piedad cuando esa fatalidad se repetía una y otra vez, en cada intento de los Tinning en convertirse en una familia. Terminaron por aconsejar a Marybeth que adoptase, que lo que fuera que afectara a sus hijos naturales quizá lo trasmitían sus genes. Aun así, el niño murió. Esto hizo sospechar lo que, finalmente, se confirmó: los ocho de los nueve niños muertos de los Tinning habían sido asesinados por su propia madre.